Respiración y trauma: cómo trabajar con la respiración desde coaching somático

La respiración ha sido una práctica central en muchas tradiciones culturales y espirituales. Desde el pranayama hasta el mindfulness, se ha valorado como una vía para ampliar la conciencia y profundizar en el bienestar. Pero, ¿qué sucede cuando la respiración se convierte en un umbral incómodo? ¿Cuándo, en lugar de calmarnos, nos conecta con el dolor?

Respirar puede ser difícil: mi experiencia personal

Hoy trabajo con la respiración como un portal para mis clientes para regulación de su sistema nervioso, pero mi camino no comenzó en calma. En mis primeras clases de yoga, algunas posturas despertaban ansiedad. Cuando la profesora decía “lleva la atención a tu respiración”, lo que debía regularme me desbordaba. Me desconectaba de mi cuerpo.

Con el tiempo, fui descubriendo qué elementos me ayudaban a permanecer. Lo que primero fue intuitivo, luego se articuló con formación y estudio. Así surgieron los recursos estabilizadores que hoy ofrezco en mis espacios de acompañamiento somático.

La respiración como expresión del self

La respiración no es solo una función fisiológica: es parte de nuestra identidad, nuestro ritmo emocional y nuestra historia corporal. Alan Fogel propone que el proceso de embodiment se sostiene, entre otras cosas, en la restauración de la respiración como fuente de auto-percepción.

Según la psicóloga Silvia Español, los primeros patrones de respiración, sostén y gravedad que se configuran en el cuerpo del bebé marcan el desarrollo del self. Además, como señalan investigadores como Aposhyan o Keleman, nuestras creencias se imprimen en el cuerpo, afectando la postura, el tono muscular y la respiración.

Tres ejes para comprender la respiración en coaching somático

1. IDENTIDAD / ESPIRITUALIDAD

La forma en que respiramos talla nuestra identidad: energía, tono muscular, expresividad. Respirar de manera forzada o descontextualizada puede desorganizar esa identidad.

Por el contrario, cuando se dan las condiciones para una respiración más profunda y fluida, pueden emerger estados de apertura y percepción ampliada. Estos estados no se imponen: se permiten, y requieren acompañamiento.


2. BIENESTAR / REGULACIÓN

Respirar no debería ser una herramienta de control, sino una vía de percepción. Desde que nacemos, respiramos sin esfuerzo consciente. Pero cuando buscamos modificar ese ritmo para lograr un objetivo externo, podemos desconectarnos de lo esencial: estar aquí y ahora.

Un concepto central aquí es la arritmia sinusal respiratoria, que refleja los cambios rítmicos en la frecuencia cardíaca vinculados a la respiración. Este patrón indica el tono vagal, una medida de nuestra capacidad de autorregulación. Si el tono vagal se altera, pueden aparecer síntomas como palpitaciones, agitación o colapsos.

Cuando trabajamos con personas que han vivido trauma, es común que al enfocar en la respiración aparezcan señales de desregulación. Por eso es crucial conocer las rutas de corregulación y autorregulación para volver a la ventana de tolerancia.


3. TÉCNICAS RESPIRATORIAS con objetivos concretos

Existen múltiples enfoques respiratorios, pero en coaching somático priorizamos la seguridad del sistema nervioso. Como explica Ian Macnaughton, introducir una técnica intensa sin preparación puede generar una apertura somática, es decir, una desorganización que antecede un nuevo patrón. Esto requiere sostén, proceso y escucha.

Cómo trabajar con la respiración de forma segura en el acompañamiento somático

Aquí te comparto tres claves prácticas que aplicamos en la Academia de Coaching Somático para facilitar un trabajo respiratorio respetuoso y profundo:

1. Cultiva una voz regulada

La voz del facilitador es una herramienta poderosa. Una voz ansiosa, incluso con buenas intenciones, puede generar más activación que calma. En sesiones, la prosodia de tu voz transmite tu estado interno. Por eso, trabajar sobre tu propio tono, ritmo y presencia es esencial.

2. Observa antes de intervenir

Antes de proponer una técnica, registra cómo respira la persona. ¿Está entrecortada, superficial, agitada? ¿Qué emoción se activa? Este registro previo ancla el proceso en el presente, evita interpretaciones y permite acompañar desde lo real.

3. Usa referencias externas y propioceptivas

Las personas con experiencias traumáticas pueden tener dificultades para conectar con sus sensaciones internas (interocepción). En lugar de decir “sentí tu respiración”, puedes invitar a “llevar la mano al abdomen y observar el movimiento”. Este tipo de orientación propioceptiva y exteroceptiva favorece una mayor accesibilidad y seguridad.

Respiración y trauma: comprender sin invadir

El trauma puede alterar la forma en que respiramos. Lo que en principio era una respuesta adaptativa del sistema (una respiración más rápida o superficial para sobrevivir), puede cronificarse y limitar la disponibilidad corporal.

La respiración lenta, pausada y profunda —cuando es posible— puede colaborar con la regulación del sistema nervioso. Esto incluye beneficios como mayor claridad mental, disminución de la tensión muscular y mejora en la calidad del descanso. Pero es importante remarcar que la respiración no sustituye otros abordajes terapéuticos. Es una vía complementaria, no una solución única.

Conclusión: la respiración como portal de transformación interna

La respiración no es solo aire que entra y sale. Es lenguaje del cuerpo. Es frontera entre lo que sentimos, pensamos y recordamos. En coaching somático, no usamos la respiración para imponer un cambio, sino para escuchar lo que ya está emergiendo.

Si este enfoque resuena contigo, te invito a explorar más en nuestro Seminario de Profundización: Alquimia Interior, donde trabajamos la respiración desde una perspectiva integradora, basada en la neurociencia, la fenomenología y la sensibilidad somática.

{"email":"Email address invalid","url":"Website address invalid","required":"Required field missing"}

certificación online

Certificación en Coaching Somático

Vuélvete experto en recursos somáticos para facilitar transformaciones profundas desde el sistema nervioso de tus clientes gracias a la metodología embodied coaching™ creada por Cecilia Jalfin y avalada por la Academia de Coaching Somático y la Internacional Coach Federation.

>